Slow fashion, la moda que no envejece

By: S Pakhrin
By: S Pakhrin

por Carla Vera

Probablemente tú, como yo hace algún tiempo, no sabes de qué trata el slow fashion y qué es lo que busca este movimiento.

En este primer post hablaré un poco sobre el fast fashion y su enemigo y vengador, la moda lenta.

Hoy en día, el mundo de la moda está prácticamente dominado por el fast fashion (moda rápida), moda liderada por grandes corporativos dedicados al diseño y maquila de prendas en masa. Un diseño con 10,000 piezas iguales.

Todos hemos comprado en estas tiendas, basta salir a la calle y… – Oh no- , la chica que va cruzando la calle trae puesta tu blusa favorita del momento.

Pero… ¡¿qué tiene de malo el fast fashion?!

Los diseños son lo más cool, trendy y además las prendas son SÚPER baratas. Con estos precios podemos estrenar cada vez que tengamos una fiesta, una cita o simplemente cuando nos aburrimos de la bolsa del mes ¿te suena?

El fast fashion se enfoca en que compres prendas baratas que sacien la tendencia del momento y luego se esfumen (o bien, que estén arrumbadas para siempre en tu closet hasta que decidamos hacer limpieza).

Para los grandes corporativos textiles, el consumismo y las tendencias es lo más importante, al poder cambiar de look como camaleones algún precio debemos pagar.  La calidad del fast fashion siempre va de la mano con el precio, estas empresas fabrican la mayoría de sus prendas con nylon, rayón, poliéster y a penas un pequeño porcentaje de materiales biodegradables, siendo prendas prácticamente de plástico.

Detrás de tus jeans favoritos de Zara se encuentra una familia a la que se le pagó no más de la centésima parte del precio por coserlos, un río contaminado por los tintes del denim por unos pantalones que todos tienen.

El slow fashion llegó a hacer justicia al lado oscuro de la moda. A través de una filosofía de consumo responsable se opone:

  • A la fabricación de prendas supra industriales, el consumismo excesivo de las mismas y la baja calidad.

Siempre optando:

  • Por el comercio justo, materiales biodegradables y/o amigables con el medio ambiente, comercio local, métodos de producción sostenibles, reutilización de prendas, diversidad cultural y productos de duraderos.

Este movimiento comenzó en España donde ya tiene muchos nombres propios, sin embargo en todo el mundo el slow fashion se está haciendo de grandes portavoces.

Dar un paso hacía la moda sostenible no es fácil pero tampoco es imposible. Es hora de renovarnos poco a poco, sin prisa pero sin pausa.

¡Sé un agente de cambio!, búscanos en nuestras redes sociales

http://www.civbblog.blogspot.mx/

Facebook: @proyectoCIVB

Twitter: @ProyectoCIVB_

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *